Una vez al año, las calles del casco histórico de Baiona cambian por completo. Aparecen puestos de artesanía, tabernas, músicos, soldados, marineros y vecinos vestidos con trajes de época. Durante unos días, la villa parece dejar atrás el presente para regresar a finales del siglo XV.
Es la Festa da Arribada de Baiona, una de las celebraciones más importantes y populares de la localidad.
La fiesta conmemora un acontecimiento histórico que tuvo lugar el 1 de marzo de 1493, cuando la Carabela Pinta llegó al puerto de Baiona con la noticia del viaje de Cristóbal Colón a América.
Aquel día convirtió a Baiona en el primer puerto europeo en conocer la noticia de la expedición.
Más de cinco siglos después, la villa continúa recordando aquel acontecimiento con una gran fiesta histórica que merece la pena vivir al menos una vez.
¿Qué se celebra en la Arribada de Baiona?
Para conocer el origen de la Fiesta de la Arribada tenemos que remontarnos al final del siglo XV.
En agosto de 1492, Cristóbal Colón inició su expedición hacia el oeste acompañado por tres embarcaciones: la Santa María, La Niña y La Pinta.
Tras alcanzar América el 12 de octubre de aquel año, comenzó el viaje de regreso a Europa.
La travesía de vuelta estuvo marcada por el mal tiempo y las embarcaciones terminaron separándose.
La Pinta, capitaneada por Martín Alonso Pinzón, puso rumbo hacia la Península Ibérica y el 1 de marzo de 1493 llegó a Baiona.
Los habitantes de la villa fueron así de los primeros europeos en escuchar las noticias que traían los marineros después de su viaje al otro lado del Atlántico.
Ese momento es precisamente el que recuerda cada año la Arribada.
Baiona regresa a la Edad Media
Durante la celebración, buena parte del casco histórico de Baiona se transforma en un gran escenario de época.
Las calles se decoran para recrear el ambiente de finales del siglo XV y muchas personas participan vestidas con ropas inspiradas en la época.
Encontramos comerciantes, artesanos, marineros, soldados y otros personajes que ayudan a crear la sensación de estar paseando por una villa medieval.
Los puestos ocupan plazas y calles, mientras diferentes espectáculos y actividades se suceden durante la jornada.
El resultado es una Baiona completamente diferente a la que podemos encontrar durante el resto del año.
El mercado medieval de la Arribada
Uno de los grandes protagonistas de la fiesta es su mercado de época.
Al recorrer el casco antiguo encontramos numerosos puestos de artesanía y productos gastronómicos.
Podemos detenernos a observar cómo trabajan algunos artesanos, comprar productos tradicionales o hacer una parada para comer mientras continuamos recorriendo las calles.
El olor de la comida, la música y el movimiento constante de personas forman parte del ambiente.
Durante las horas de mayor afluencia, especialmente a mediodía y por la tarde, algunas calles pueden estar muy concurridas. Por eso, si queremos recorrer el mercado con más tranquilidad, merece la pena acercarse temprano.
La representación de la llegada de La Pinta
Uno de los momentos centrales de la celebración es la recreación de la llegada de la Carabela Pinta a Baiona.
La representación recuerda aquel 1 de marzo de 1493 y permite acercarse de una forma mucho más visual al acontecimiento histórico que dio origen a la fiesta.
Durante la Arribada se organizan también diferentes representaciones, espectáculos y actividades relacionadas con la vida de finales del siglo XV.
De esta manera, la historia deja por unas horas los libros y pasa a ocupar las calles de la villa.
La Carabela Pinta, protagonista durante todo el año
Aunque la Arribada se celebra una vez al año, la relación entre Baiona y La Pinta puede descubrirse en cualquier época.
En el puerto se encuentra una reproducción de la Carabela Pinta, construida para conmemorar el quinto centenario de su llegada.
La embarcación puede visitarse y permite hacerse una idea de cómo era una carabela de finales del siglo XV.
Subir a bordo resulta especialmente interesante después de conocer la historia de la Arribada.
Al observar las dimensiones del barco es mucho más fácil imaginar las condiciones en las que aquellos marineros atravesaron el Atlántico hace más de cinco siglos.
La Arribada con niños
La Fiesta de la Arribada de Baiona es también un plan fantástico para disfrutar en familia.
Para los niños, encontrarse con caballeros, soldados, artesanos y personajes vestidos de época convierte la visita en algo mucho más cercano a una aventura que a una lección de historia.
A esto se suman los espectáculos, el mercado y la posibilidad de visitar la reproducción de La Pinta.
Si acudimos con niños pequeños, conviene tener en cuenta que el centro puede llegar a estar bastante concurrido. Una buena opción es visitar la fiesta durante las primeras horas del día y evitar los momentos de mayor concentración de público.
Comer durante la Fiesta de la Arribada
La gastronomía es otra parte importante de la celebración.
Durante la fiesta aparecen numerosos puestos y espacios donde podemos hacer una parada para comer o tomar algo.
También podemos aprovechar para descubrir los restaurantes y taperías de Baiona, aunque durante uno de los fines de semana más concurridos del año es recomendable planificarlo con cierta antelación.
Si queremos sentarnos en un restaurante concreto, reservar mesa puede evitarnos una espera considerable.
Otra posibilidad es simplemente recorrer los puestos del mercado y convertir la comida en una parte más de la experiencia.
Qué ver en Baiona durante la Arribada
Aunque la fiesta sea la gran protagonista, merece la pena aprovechar nuestra visita para conocer otros lugares de Baiona.
Podemos comenzar por la réplica de la Carabela Pinta y continuar hacia el casco histórico, donde se concentra buena parte de las actividades.
También podemos acercarnos a la Fortaleza de Monterreal y recorrer el paseo que rodea la península para disfrutar de las vistas sobre la bahía.
Si necesitamos alejarnos durante un rato de las zonas más concurridas, un paseo junto al mar puede ser el descanso perfecto antes de volver al ambiente de la fiesta.
Consejos para visitar la Arribada de Baiona
La Arribada atrae a muchos visitantes, así que un poco de planificación puede hacer que disfrutemos mucho más de la experiencia.
Si vienes de fuera, comprueba con antelación las opciones de transporte y aparcamiento. Durante la celebración puede haber cambios en el tráfico y encontrar aparcamiento cerca del centro puede resultar complicado.
También es recomendable consultar el programa oficial de la Arribada antes de la visita. Las actividades, representaciones y horarios pueden cambiar cada edición.
Lleva calzado cómodo, porque la mejor forma de disfrutar de la fiesta es caminando.
Y si la previsión anuncia lluvia, no dejes que eso arruine el plan. Estamos en Galicia: un paraguas o un buen chubasquero pueden ser nuestros mejores compañeros de viaje.
Una fiesta que forma parte de la identidad de Baiona
La Arribada no es simplemente un mercado medieval.
Su importancia está en la historia que recuerda.
Cada año, Baiona recupera uno de los acontecimientos que marcaron su pasado y convierte sus calles en un enorme escenario donde vecinos y visitantes pueden acercarse a lo ocurrido aquel 1 de marzo de 1493.
La llegada de La Pinta dejó para siempre un vínculo entre Baiona y uno de los viajes marítimos más conocidos de la historia.
Hoy ese vínculo sigue presente en el puerto, en la reproducción de la carabela, en los monumentos de la villa y, sobre todo, en esta celebración.
Si estás pensando en qué hacer en Baiona durante la Fiesta de la Arribada, nuestro consejo es sencillo: ven con tiempo, recorre las calles sin demasiadas prisas y déjate llevar por el ambiente.
Porque durante unos días al año no solo visitamos Baiona.
Viajamos a la Baiona de 1493.